A N I L L O
Cuarta Generación
d e D I O S
El Anillo de Dios es la versión mejorada del anillo blakoe inventado por el Dr. Blakoe
¡NO CAIGAS EN FALSIFICACIONES!

El Anillo de Dios
ha sido creado con neodimios magnéticos y metales zinc y cobre de la más alta pureza:
El voltaje ha sido medido con tecnología sofisticada para asegurarnos que nuestros usuarios tendrán los resultados del
electro-dinamismo
Circulan muchas versiones piratas del Anillo alejadas de la versión oficial recomendada por el Dr. Blakoe.
Estas falsificaciones no generarán el electrodinamismo necesario y serán tan frágiles como un huevo.
NO MALGASTES TU DINERO


¡CUIDADO!
La Evolución del Anillo de Dios
(Hemos aprendido de la experiencia)
Un anillo cómodo con un voltaje electromagnético real de 1.0 que marcó esta nueva era de rendimiento masculino.
Pionero y aprendiz, se desarmaba con facilidad y nuestros clientes al notar sus beneficios, nos pedían inmediatamente repuestos. Repuestos que siempre enviábamos sin costo alguno


Primera Generación:
"El precursor"
No permitiríamos que nuestro Anillo estuviera destinado a necesitar de repuestos cada cierto tiempo:
Nos enfocamos en la resiliencia, en crear una versión prácticamente indestructible.
Sin embargo, el camino hacia esa durabilidad tenía un sacrificio oculto que no vimos: el confort.
El material podía rasgar la piel del escroto, y la misión de este dispositivo es llevarse durante horas.
Esta generación, aunque poderosa y eterna, necesitaba de una evolución


Segunda Generación:
"Tan fuerte como un Gólem"
Por fin habíamos logrado un equilibrio real que sea tan cómodo como lo fue la primera generación y tan inquebrantable como la segunda.
Los tubos de silicona de alta adherencia diseñados para ajustarse de forma ergonómica al cuerpo sin perder su firmeza y manteniendo el voltaje intacto


Tercera Generación:
"Holísticamente hablando..."
La siguiente búsqueda de nuestra innovación ahora sería con el elemento protagonista:
el electrodinamismo.
Tomando como objetivo el número áureo, para darle una narrativa casi mágica a esta trayectoria.
¿Y lo logramos?
Señores, sí, lo logramos

